No pude caminar

Conocí la Quiropráctica a través de una pareja que conocía personalmente a los quiroprácticos además de recibir ajustes de ellos.

Fue en el año 2010 cuando un lumbago me había limitado tanto hasta el punto de no poder caminar. Recuerdo perfectamente como llegué el primer día al Centro, con dolor agudo y sin poder sostenerme en pie y más aún como después de recibir el primer ajuste salí caminando con una sensación absolutamente liberadora. Toda la tensión, dolor e incapacidad para moverme se había reducido increíblemente.

Seguí asistiendo por una larga temporada y llegué a estar también que consideré que ya  no lo necesitaba.

Volvería en el año 2013. Problema similar pero con uno añadido, un pólipo en la matriz que hacía que tuviera un periodo muy abundante y largo hasta el punto de ocasionarme anemia y en consecuencia muchos mareos.

En esta oportunidad los ajustes incidieron en la regla, no era tan dolorosa ni abundante. De hecho en la actualidad sólo tres días. El pólipo disminuyó de tamaño significativamente y fue muy sencillo extraerlo.

 

 

Salomé